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Segunda B | Athletic B 1 - Burgos 2

El Athletic B cae en el 89’ ante el Burgos

Solaun marcó el gol decisivo ante un filial que queda muy descolgado. Los burgaleses ganan enteros en la liguilla

Carlos Ortiz

El Athletic B cae en el 89’ ante el Burgos
NUEVA DERROTA. El Athletic B volvió a perder y ve muy lejos el ascenso a Segunda.

Un gol de Jon Solaun cuando sólo quedaba un minuto para el final mete de lleno al Burgos en la lucha por el ascenso, mientras con esta derrota el filial bilbaíno queda casi descartado de la pugna, con cero puntos tras dos jornadas.

Salió el Burgos ejerciendo una fuerte presión en el centro del campo, llevando la iniciativa con tres córners consecutivos, algo inhabitual fuera, pero pronto volvió a recuperar un talante más defensivo con su típico 4-1-4-1. El Athletic B, por su parte, buscaba los contragolpes rápidos forzando dos tarjetas de la defensa castellana.

El Burgos tenía más el balón, con un ineficaz dominio, pero el peligro correspondía más a los vizcaínos, como en un remate de Azkorra. Iraola, amo de su banda, era el jugador más determinante de los cachorros y una acción suya propició que Galiano disparara con peligro.

El filial llegaba con frescura al área burgalesa una vez superadas las dos líneas de contención. Azkorra avisó de nuevo, en el preámbulo del gol. Poco después, bonita jugada de Solabarrieta por banda diestra, con centro paralelo a la línea de gol y Azkorra, quien si no, se adelantaba a la defensa en el primer palo para hacer el primer gol.

El Burgos reaccionó y Terrazas cambió a Cabeza, quien falló en la jugada del gol, por Imanol, quien entró de pivote pasando Juanlu a central. Se asentó el equipo visitante, y en un saque de esquina Lucio cabeceó a las mallas en un bello remate. Incluso Juanjo tuvo dos opciones para el 1-2 en un buen final de primer tiempo burgalés.

En la reanudación, el partido mantuvo una tónica similar, aunque los dos equipos mostraron una clara querencia ofensiva, en especial los locales, ya que el empate no les servía de mucho a ninguno de los dos.

El filial dominaba más la parcela ancha, pero chocaba con la sólida defensa de los burgalesistas, donde Lucio era un valladar inexpugnable. Ambos técnicos movieron sus banquillos en busca de una mayor profundidad, y en el caso de Terrazas, por el fuerte desgaste realizado.

Con la entrada en el campo de Barbarin y de Ruiz Otxoa, el equipo castellano se fue hacia arriba con mayor convicción, pero con escaso acierto ni precisión en las jugadas de ataque. Los locales eran más directos en sus llegadas, pero sólo con ocasiones desde lejos o a balón parado. Y en el último instante, el Burgos llegó bien y Solaun despedazó las ilusiones del Athletic B.