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Ciclismo | Tour de Francia

Mancebo prepara el Tour en una cámara hipobárica

Paco Mancebo recibió a AS en su nueva residencia de Onex, cerca de Ginebra, y compartimos un entrenamiento en la vecina Francia, su jornada cotidiana en Suiza y algunos de sus secretos. Por ejemplo, el abulense nos contó cómo prepara su asalto al Tour en una cámara hipobárica.

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UNA CAMA A 3.000 METROS. Paco Mancebo duerme "ocho o nueve horas diarias" dentro de una cámara hipobárica. Cama, mesita y libro... Como cualquier habitación.

Paco Mancebo, el cuarto clasificado del pasado Tour y la gran baza española para el próximo junto a Alejandro Valverde, está haciendo series en el puerto francés de La Faucille, en la frontera con Suiza, cuando AS llega a su encuentro. Tras los saludos y las fotografías de rigor, nos cita en su casa en la localidad de Onex, limítrofe con Ginebra.

Mancebo vive en una casa de 120 metros cuadrados, más un jardín y dos plazas de garaje, cuyo alquiler le cuesta 3.200 francos suizos (unos 2.135 euros) al mes. Allí reside desde enero con su mujer, Luisa; su hija, Paula, y el perro, Shin Chan. Y a veces sus suegros.

Mancebo ha montado en su habitación una especie de tienda de campaña que envuelve la cama y una mesita de noche, donde reposa un libro. Se trata de una cámara hipobárica, cuyo uso está generalizado entre los deportistas de fondo. Radcliffe, Ullrich, Raña, Armstrong, Villaecija o Daehlie son algunos de sus ilustres usuarios. "En el pelotón se utiliza mucho, pero se cuenta poco".

7.000 euros.

El abulense se la compró en mayo de 2005 por 7.000 euros al ex triatleta Carlos Santamaría, que distribuye en España la marca CAT, que no significa gato en inglés, sino Colorado Altitude Training. Y no le fue nada mal, porque acabó cuarto en el Tour de Francia y tercero en la Vuelta a España.

Las montañas de Colorado en casa. La cámara hipobárica simula en su interior el ambiente que se encontraría en una concentración en altitud. Paco duerme dentro "unas ocho o nueve horas al día", a un 16% de oxígeno, que equivale a 3.000 metros. "Antes también me echaba la siesta, pero ahora con la niña..."

El método sirve para aumentar los glóbulos rojos, favorecer la oxigenación de la sangre y mejorar la resistencia y la recuperación. "Aunque el hematocrito depende de muchos factores, pondré un ejemplo: el 8 de abril me midieron un 46% y una semana después tenía 47,8 %". La cámara logra efectos parecidos a la EPO, pero de forma legal... De momento.

La Agencia Mundial Antidopaje (AMA) estudirá el 13 de mayo en Montreal si mete las cámaras hipobáricas y las máscaras de hipoxia en la lista de métodos prohibidos a partir de 2007. "¡Ah! ¿Sí? No lo sabía y no lo entiendo", se sorprende Mancebo. "Esta práctica ni es trampa, ni perjudica la salud. No hace mal a nadie y evita las concentraciones en altura. Espero que no se prohíban".

Aclimatación.

La cámara transmite una primera impresión de claustrofobia. "Existen otras portátiles más agobiantes, pero la mía no. Hay otras más grandes. Incluso, los más ricos aíslan toda la habitación". Los problemas son otros. "Al principio tienes los síntomas de la altitud. Sufres náuseas, duermes mal, te cuesta respirar... Pero termina cuando te aclimatas".

Muchos duermen dentro con su pareja, incluido Armstrong con Sheryl Crow. Pero Luisa no quiere. "Probó un día y se agobió. El año pasado estaba embarazada y ahora no nos atrevemos por la niña". Noches solitarias para preparar el Tour. En su búnker de plástico.