Polideportivo

Polideportivo

polideportivo
polideportivo

Más depòrte

El Chano, de banderillero a atleta sin San Silvestre

Un toro le dejó parapléjico en julio y ahora compite en silla de ruedas

El Chano, de banderillero a atleta sin San Silvestre Ampliar
OLÉ. El Chano se desmontera antes de salir a entrenarse desde el Centro de Parapléjicos de Toledo. Su afición por el atletismo no la ha perdido en la silla de ruedas.

Vicente Yangüez El Chano lo ha contado decenas de veces. Pero no deja de impresionar. Él, uno de los mejores banderilleros del escalafón, tendrá que ver ya siempre los toros desde la barrera de una silla de ruedas. Sucedió el 13 de julio en Ávila. "El novillo tenía poca raza y se entableró. Para evitarle capotazos, fui a banderillearlo de dentro a fuera. Le di ventaja porque lo quería hacer bien. Se me vino fuerte y en los últimos metros cortó el viaje. Me pegó una voltereta e hizo una especie de presa contra el suelo. Estalló la vértebra L1, y la médula. Fue fallo mío. El toro cumplió con su deber".

Ahí se acabó la carrera taurina de un hombre que actuó a las órdenes de César Jiménez, Cristina Sánchez, El Cordobés, Fernando Cepeda o Javier Vázquez. También su carrera de atleta. "He corrido desde siempre: maratones, medias, diezmiles.... Todos los fines de semana por la Comunidad de Madrid", explica recordando cuando estaba al lado de "Chema Martínez o Marta Domínguez". Con la cogida se cerraron esas dos puertas pero, con 40 años, ha abierto otra, la de atleta paralímpico. "El deporte es ahora fundamental para mí. Me da libertad. Si no, me sentiría en una celda. Es una vía de escape", cuenta desde el Hospital de Parapléjicos de Toledo, donde aún debe permanecer un par de meses.

El Chano viene de entrenarse, de hacer 16 kilómetros a una media de 2:40 el kilómetro con una hand-bike prestada (pedalea con las manos). El sábado irá a Barcelona a que le tomen medidas para una silla especial de atletismo, que cuesta unos 4.000 euros y que costeará entre su bolsillo y las aportaciones de una recogida solidaria de tapones que inició la AD Parla, donde reside. Porque El Chano se ha propuesto ahora "competir en los Juegos de Río 2016", para lo que ya ha iniciado el camino participando en tres carreras con buenos resultados: "Me lo voy a tomar en serio". Pero eso vendrá luego. Ahora tiene un resquemor...

Peligro.

"He corrido la San Silvestre Vallecana veinte años. Incluso llegué a disputar la Internacional con un tiempo de 35:40. Para este año tenía el dorsal, envié un email a la organización comentándoles mis nuevas circunstancias y pidiéndoles que me dejaran salir delante, porque voy más rápido, y me lo han negado. Creen que sería un peligro. Y lo que pienso yo es que a la gente le gustaría ver también a un discapacitado hacerlo. Me dicen que puedo correr pero saliendo el último de los 40.000. ¡Pero es que yo iría más rápido! Es como decirte que molestas. Y luego quieren que Madrid sea olímpico Sería bonito y en años venideros lo podría hacer más gente", se queja. Lo intentó con la San Silvestre de Getafe y le han prohibido la salida. Pero no se rinde. El día 31 se quitará el gusanillo, probablemente, en Vicálvaro.

Mientras, la Vallecana ha sido homenajeada este año por la ONCE con un cupón como "imagen de igualdad y de inclusión". Un portavoz de la organización de esta San Silvestre quiso aclarar a AS que "no se le niega que corra, pero es cierto que no hay una salida específica para discapacitados y podría suponer un gran riesgo para ellos y para los que van a pie. Incluso saliendo delante podría resultar arrollado". Esté o no en la salida, El Chano ya no sueña con Las Ventas. Cinco meses después de la cogida ya tiene otra cosa en mente: Río 2016. Un reto torero.