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Balonmano | ESPAÑA 27 - ARGELIA 14

España no deja dudas

Ayer arrancó el Mundial en la Caja Mágica, que registró una gran entrada pese a que el choque de la Selección ante una floja Argelia (27-14) no tenía excesivos alicientes.

Enrique Ojeda
España no deja dudas Ampliar
La Caja Mágica registró una gran entrada para ver la jornada inaugural en la que España arrasó en la primera mitad a Argelia, sin esforzarse después. | Javier Gandul

España debutó en un partido que parecía el cuarto amistoso del Memorial Bárcenas, por la facilidad de su victoria. Sólo se notó que esto ya va en serio por el gran ambiente de la grada, cercana al lleno en un partido que el aficionado medio consideraba insustancial. Como fue.

A Sierra le dieron el premio a mejor jugador del partido. El portero español superó el 50 por ciento de paradas en el primer tiempo, cuando la defensa española anuló a los argelinos que parecían juveniles: sólo cinco tantos. Es decir, partido acabado en media hora, y otra media hora más para cumplir el expediente, porque ya ha demostrado Valero Rivera que aunque siempre quiere ganar por más, tampoco quiere exprimir a sus hombres. Y este era el primero de una tacada de nueve partidos, los que espera jugar la Selección para colgarse una medalla en su Mundial, en el que se siente esa sensación de jugar en casa, que es una especie de colchón donde abrigarse por parte de los internacionales.

Rotación de hombres. Sierra jugó el partido completo, por lo que en ese cambio pendular de porteros, Sterbik jugará el segundo. El resto del plantel más o menos salió entre ataque y defensa unos treinta cada uno, menos los centrales Sarmiento y Ruesga, algo menos por aquello de que Cañellas también actúa en defensa y en esa posición de central. Es decir, Valero sigue la moda de dosificar esfuerzos y mantener a todo el grupo en tensión y responsabilizado.

En la primera parte el único lunar español llegó en el momento de las rotaciones. Por lo demás, fueron 30 minutos casi perfectos en ataque, con los cinco primeros goles desde los siete metros (Víctor Tomás).

Todos los jugadores gozaron de protagonismo, todos participaron, si bien en ataque Víctor Tomás, Maqueda, Entrerríos y Julen Aguinagalde, por supuesto el pivote, fueron los hombres más certeros en sus acciones. Es más, para los momentos de apuro queda claro que balones a Aguinagalde y que resuelva el irundarra.

En la segunda mitad se bajó el pistón defensivo. Las salidas de Morros, Guardiola, Cañellas, Montoro... a cortar balones no se prodigaron tanto y Argelia tuvo más opciones de encontrar huecos.

En realidad, era imposible mantener una hora la intensidad del arranque, y tampoco era cuestión en ensañarse ante un rival que utilizó defensas individuales presionantes en la superioridad, con lo cual también le permitió a España ciertas pruebas (jugar con tres extremos por aquello de la movilidad) en un choque oficial.