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Balonmano | ALEMANIA 28 - MACEDONIA 23 | MUNDIAL

La locomotora alemana ya aguarda a España en cuartos

Alemania venció en el primer duelo de octavos de final del Mundial de Balonmano y ya aguarda rival para la siguiente ronda, que podría ser España si gana a Serbia.

EFE

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Los jugadores de la selección alemana celebran su triunfo frente a Macedonia, en el partido de octavos de final del Mundial de Balonmano España 2013, jugado esta tarde en el Palau Sant Jordi de Barcelona. | Andreu Dalmau

Alemania venció hoy a una correosa Macedonia (28-23) en el primer duelo de octavos de final del Mundial de Balonmano y ya aguarda rival para la siguiente ronda, que podría ser la anfitriona, España, si los de Valero Rivera superan a Serbia en su emparejamiento.

Tras la sorprendente victoria ante Francia, que les otorgó el primer puesto del grupo, el partido ante los balcánicos parecía pan comido para Alemania. Era como si, tras tumbar al campeón de los pesos pesados, tuviera que pelear contra un saco de boxeo.

Quizás pudo parecerlo durante el primer tiempo, cuando los teutones dominaron sin excesivos problemas, casi jugando a la mitad de su ritmo habitual. Ni rastro del torbellino alemán. Tampoco hacía falta y la caballería de siempre se dedicaba a administrar fuerzas.

A los siete minutos ya comandaba el choque con un 4-0, diferencia que -gol arriba, gol abajo- se mantuvo en general a lo largo de los sesenta minutos.

Pero tras la reanudación (18-13, m.40), fruto quizás de esa confianza, la defensa alemana se relajó y Kiril Lazarov, principal peligro balcánico, se liberó del corsé defensivo que en la primera media hora apenas le había dejado aparecer. Macedonia, de repente, se metía en la eliminatoria.

Tres goles consecutivos del lateral del Atlético de Madrid (ocho en total), sumado al buen hacer defensivo y al meta Ristovski, pusieron a Macedonia solo a dos goles por debajo de su rival (18-16). Y cuando Alemania sentía como nunca antes el frío en la  nuca, Manaskov falló un mano a mano clave con Heinevetter.

Fue el último billete para los de Zvonko Shundovski. El tren del partido se les escapó y un contragolpe de Reichmann ponía fin a una racha de seis minutos sin marcar para los teutones (m.15).

Schmidt desenfundó su bayoneta para empezar a desangrar a los macedonios desde el flanco izquierdo y, a unos cinco minutos del final, Alemania lograba la mayor diferencia hasta el momento (24-18), que incluso llegó a ampliar después a ocho. Ya no hubo más historia (28-23). La locomotora alemana espera rival en cuartos.