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Balonmano | Final del Mundial | España - Dinamarca

Toda una gran ocasión de oro

España (17:15, La1), con el Sant Jordi apoyando, tiene la oportunidad de sacar los colores a una invicta Dinamarca que lidera Mikkel Hansen, y ganar su segundo Mundial.

Enrique Ojeda
Toda una gran ocasión de oro Ampliar
La Selección española está hipermotivada para la final del Mundial ante Dinamarca en el Palau Sant Jordi de Barcelona. | Fernando Zueras

Está llamada a suceder a Francia en el liderazgo mundial, pero Dinamarca, vigente campeona de Europa y subcampeona del mundo, aún tiene que refrendar que es un bloque sólido. Y España (17:15, La1), con el Sant Jordi apoyando, tiene la oportunidad de sacarles los colores a este equipo orgulloso que lidera Mikkel Hansen e invicto en el este campeonato. Es una final por el oro, y la Selección de Valero Rivera también se lo quiere colgar.

"Nosotros vamos a jugar como lo venimos haciendo. Es posible que haya algunos cambios por aquello de la estrategia de partido, como hicimos con la 5-1 mixta contra Nagy en el partido de Hungría, o que sigamos con el 6-0, o un 3-2-1, pero lo que no vamos a hacer son inventos para esta final", señala Valero Rivera, consciente de la importancia que tiene el encuentro de esta tarde, en el que dispone de todos sus hombres "porque los golpes duelen menos cuando ganas, y, además, cuando encaras una final, desaparecen".

Estadística. De Dinamarca destaca su "talento en el ataque posicional, su excelente contragolpe y el saque de centro, y su gran defensa", y por eso Valero Rivera era de la opinión de que España "lo que tiene que hacer es rentabilizar sus virtudes y buscar los defectos de los daneses si los hubiera".

La estadística de estos últimos años es demoledora: Dinamarca 6; España, 1. En siete partidos recientes. Los tres últimos, en tres torneos de envergadura, fueron para los daneses, que en el pasado Mundial nos apearon de luchar por el oro. "Pero cada vez hemos estado más cerca, así que vamos a ver si somos capaces de invertir ese orden", asegura el seleccionador, para quien jugar "la final de un Mundial en casa es de las cosas más importantes que le pueden pasar a unos jugadores". "Somos unos privilegiados por tener la ocasión de vivir este día", apunta Valero Rivera, que no quiere hablar de favoritos.

Sin embargo, en el equipo danés, Ulrik Wilbek, su seleccionador, sí manda un recado: "El equipo favorito casi siempre es el que juega en casa, y con su afición detrás, España lo es para esta tarde", pese a que reúne posiblemente la mejor selección de mucho tiempo, en la que no se notan las ausencias, y que tiene a dos hombres en el balonmano español: Noddesbo (Barcelona) y Markussen (Atlético de Madrid).

Presión.En el equipo español no hay excesiva tensión, o si la hay nadie quiere salirse de la normalidad de lo que representa un campeonato. En realidad, la mayor parte del equipo está acostumbrada a jugar grandes encuentros, a caras o cruces definitivos en la Liga o en Europa. Para casi nadie ésta, la de hoy, es su primera única gran batalla. "Les he dicho que disfruten, porque si tienes esta oportunidad y no la disfrutas, malo", señala Valero Rivera escoltado por jóvenes y veteranos. Todos saben que el seleccionador lo ha ganado todo, y que está ante su gran reto cuatro años después de aquel fracaso en Croacia 2009, la peor clasificación de España en unos Mundiales, y que ahora puede borrar aquella lacra con el título mundial: "Yo no voy a hacer de menos los éxitos obtenidos con el Barcelona, aunque ahora se trata de ganar con la Selección, que juega para todo un país. Son cosas distintas que se tienen que ver y valorar igual".