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Polideportivo | Rugby | Seis Naciones

Gales defiende título ante una jauría de aspirantes

Francia e Inglaterra, favoritas, tienen un calendario difícil. Escocia va a Londres con nuevo técnico. El campeón abre ante Irlanda: dos equipos sin miedo a los pronósticos.

Mario Ornat
Gales defiende título ante una jauría de aspirantes Ampliar
Los capitanes: Pape, Robshaw, Warburton, Heaslip, Parisse y Brown. |

Cada año desde hace ya 130, "los hombres fuertes", como los llamara el pilar francés Jean Pierre Garuet, vuelven para dirimir la batalla deportiva llamada Seis Naciones. El torneo que, cruzando tres siglos, ha modelado la idea del rugby como espectáculo singular y distintivo. El primer día, Copa Calcuta, Inglaterra y Escocia en Twickenham, más el campeón Gales frente a un aspirante, Irlanda. Dos equipos orgullosos e indómitos.

Por encima de las dudas que le dejó un otoño horrible, el Dragón defiende título y Grand Slam. Se estrena Rob Howley, interino por el nombramiento de Warren Gatland para los Lions. Hay tantos interrogantes como lesionados: Jarvies, Bennett, A. W. Jones, Charteris, Davies y Lydiate delante, más el apertura Priestland...

Irlanda se tiene fe pese a las bajas de Bowe, Ferris o el jefe O'Connell. Cómo no creer si regresa su divinidad dublinesa: Brian O'Driscoll, el monumental centro conocido por un acrónimo de reminiscencias celestiales, BOD. Su encuentro con el galés Jonathan Davies ("El Everest del rugby", lo llamó Contepomi) hace posible que un choque de trenes pueda resultar un espectáculo hermoso. En Irlanda, además, hay que atender al joven Gilroy, un disparo verde en el costado.

Inglaterra se ve "leve favorita", dicen sus analistas patrios, tras la colosal victoria frente a los All Blacks. La Copa Calcuta es siempre un partido mayúsculo, pero Escocia ha perdido nueve de las últimas 13 y no gana el torneo desde 1999, cuando eran cinco. Llega con nuevo técnico, Scott Johnson, y viejas incógnitas, pese a valores crecientes como Visser, Maitland o el regreso de Johnnie Beattie, un ocho clásico. La Inglaterra de Lancaster es hoy un equipo en desigual progreso hacia el Mundial 2015: el problema es que en las barras de Twickers venden cerveza, no paciencia. Poderoso delante (enorme primera, gran segunda con Launchbury en eclosión, estupenda tercera), del nueve hacia atrás deja pasajes confusos. Dirigirá el hierático Farrell y falta Tuilagi, ariete samoano. Debutará Twelvetrees, valor muy apreciable de Gloucester.

El domingo, la Francia de Saint-André y el príncipe Michalak, el mejor equipo libra por libra, iniciará en el Olímpico de Roma una campaña en la que deberá ratificar su condición con visitas a Londres y Dublín. Italia mostró evoluciones prometedoras en noviembre. Brunel, su técnico, cree que ha llegado la hora de cruzar el Rubicón.