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49ers-Ravens, grandes defensas de lujo en la Super Bowl

La nota curiosa de esta Super Bowl (Canal+1, 00:30) es que los técnicos de los dos equipos son hermanos. Los 49ers podrían igualar el récord de títulos de los Steelers (6).

Mariano Tovar
49ers-Ravens, grandes defensas de lujo en la Super Bowl Ampliar
El Superdome de Nueva Orleans reventará hoy para ver el choque entre 49ers y Ravens. La expectación es máxima. En la foto, los equipos atendiendo a la prensa. |

Casi cada año, la Super Bowl se presenta como un duelo de quarterbacks, pistoleros capaces de matar una mosca de un balonazo a muchas yardas de distancia. Este año, para romper la tradición, 49ers y Ravens llegan con equipos completos, rocosos y netamente defensivos (Canal+1, 00:30 h., conexión, 23:30 h).

Lo anterior no significa que los quarterbacks sean mancos. Kaepernick, el pasador de los 49ers, es un jovencito que alcanzó la titularidad mediada la temporada gracias a su capacidad para arrancar a correr y a su desparpajo a la hora de soltar el brazo con pases letales. Flacco, de los Ravens, está jugando unos playoffs magníficos después de una temporada muy irregular. Sus lanzamientos larguísimos han sido decisivos para que su equipo alcanzara la Super Bowl.

Pero 49ers y Ravens marcan la diferencia con sus defensas. Las dos son muy parecidas: agresivas, duras hasta la violencia y muy capaces de ganar el partido anulando y provocando errores de sus rivales.

El partido también significa el regreso a la gran final de los 49ers, el equipo que dio a conocer el fútbol americano fuera de EE UU a finales de los 80 con las hazañas de Joe Montana. San Francisco, que durante esa etapa ganó cinco Super Bowls, llevaba 18 años sin jugar una final. Si se imponen a Baltimore, igualarán a los Steelers como equipo más laureado con 6 títulos. Los Ravens ganaron su única final en 2001, también gracias a una defensa infranqueable que ha sido su seña de identidad desde entonces.

El partido no tiene claro favorito y, aunque en teoría se presenta muy defensivo, los dos ataques son suficientemente explosivos como para conseguir un festival de anotaciones.