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Marisol Casado

"Mi pálpito es que Madrid va a ganar en la primera votación"

Marisol Casado (1956) es presidenta de la Internacional de Triatlón, uno de los tres miembros españoles del COI y pilar de Madrid 2020. Charló con As sobre la candidatura.

Juan Jiménez / Alfredo Matilla

Aprovechando que es presidenta de la Federación Internacional de Triatlón, hagamos el símil. Pasada la natación (Comisión de Evaluación) y la bici (Lausana), nos queda la carrera, que sería Buenos Aires: ¿Cómo hemos llegado a la segunda transición? ¿Somos Brownlee o Gómez Noya?

Es muy difícil decirlo. Estamos como suelen estar ellos, que se lo juegan en el último momento. Es un símil bueno porque en la primera transición no estábamos bien situados pero hemos salido a correr a la vez. Estamos en camino de ganar. Argentina será clave. Hemos hecho como los Brownlee al dejar la bicicleta: correr y dar un cambio brutal en los primeros cien metros. ¿Lo han visto? Es impresionante.

"Ganaremos a la primera", dijo este verano muy atrevida en unos desayunos de Europa Press tras el éxito de Lausana ¿Se juega algo?

Lo digo porque es un pálpito y porque en el grupo que hacemos lobby vemos que tenemos muchas opciones de ganar. Y en primera ronda. No soy triunfalista, soy realista. Es importante ser optimista. La alcaldesa, por ejemplo, no conoce este mundo del COI y hay que mantenerle animada.

¿Tan determinante es tener tres miembros españoles en el COI en lugar de uno como tiene Japón?

Para convencer a la Familia Olímpica, tener tres miembros significa triplicar tus  posibilidades. Es como convencer a tus familiares. No es lo mismo que yo me siente con ellos a que venga alguien contratado para hacer esa función. No hay color. Esa es la clave. Si hay una cena para miembros del COI, Alejandro Blanco no podrá entrar. Ni Ana Botella. Pero Tokio y Estambul, tampoco. Y ahí nosotros estaremos en tres mesas, departiendo con todos en cena privada... Esas son las grandes ventajas. Y los del COI te dicen: si has venido hasta aquí es porque crees necesarios los Juegos. Entonces vas por el buen camino.

Si gana Madrid, por tanto, gran parte del éxito sería de ustedes.

Para mí ha sido fácil trabajar de oficio, soy de Madrid... Y esto es un trabajo de equipo. La candidatura está muy trabajada. Aunque creo que podríamos haber hecho más...

¿Como qué?

Está claro que los tres tenemos agendas muy complicadas pero quizá no hemos sabido aprovechar que tanto Perurena, Samaranch como yo vivimos en Madrid, y que la candidatura está aquí. Deberíamos haber tenido un trabajo más asiduo, reunirnos todas las semanas. Vernos a menudo para ir informándonos de lo que hacíamos. Porque el trabajo técnico ya lo teníamos solventado.

¿Ha habido recortes para viajar a hacer lobby?

No. A los sitios que he podido ir, he ido. A veces financiada por la candidatura, en otras por el COI y en algunas por mi federación internacional.

¿Y cómo se hace lobby? Hay tanto oscurantismo...

Tal vez yo no hago mi función tan correctamente, me gusta decir lo que pienso. Pero yo soy de Madrid, lo llevo dentro y hago esto de forma natural. También cuenta. Vendes con pasión la ciudad. Pero es verdad que moverse dentro del COI es muy complicado. Ser natural no es lo más usual. No me tengo por políticamente incorrecta, pero tampoco me gusta hablar sin decir nada.

Alrededor de 100 miembros del COI votarán. ¿Con cuántos tiene Madrid 'confianza'?

Estoy relacionada especialmente con los miembros del comité ejecutivo de las federaciones internacionales. Bub­ka, Patrick Baumann (secretario general de la FIBA). Al final conozco a 20 o 30. Con todos me llevo bien y no tengo enemigos, pero también es cierto que amistades, como pueda tener Samaranch que lleva desde que estaba su padre, pues no tantas. Es la primera vez que hago esto. Ahora, llevar mucho tiempo tampoco es lo mejor. Igual tienes más opciones de tener más enemigos

¿Cómo es un miembro del COI? Que si su ADN es especial, que si son marcianos

Hay muchas leyendas urbanas. A ver: los grupos de 15 deportistas, presidentes y representantes de Comités Olímpicos, resultan más identificables. Responden a un perfil y son unos 40. Pero, ¿y los otros? ¿Dónde están los otros 60, dónde andan, dónde paran? Hay que ir a buscarlos. Por ejemplo, la representante de Etiopía, ¿dónde está esa mujer?

¿Y qué es lo más decisivo?

Una vez que la Comisión de Evaluación te dice que estás apto para organizar unos Juegos ya no tienes que preocuparte por los temas técnicos. La segunda parte es más difícil de controlar. ¿Qué puede influir? Puede que la economía. Y ya la resolvimos bien. Pero para mí influye mucho la rotación de continentes. Si los Juegos de Invierno hubieran salido en Múnich, tal vez Madrid ni se hubiera presentado para que no interfiriese con sus planes de futuro. Y esa es una de las cosas que más nos puede perjudicar. Que Berlín, París, quieran organizar en 2024. Los europeos desviarían así su voto hacia un lugar lejano.

¿Y Tokio y Estambul?

La candidatura de Tokio es muy buena. A Estambul creo que le hace falta tiempo y estará más madura dentro de diez o quince años. A Madrid también le pasó eso. Yo creo que Estambul se presenta por quinta vez, pero no ofrece nada nuevo. Tiene que vender lo que es y ha pretendido hacer justamente lo contrario.

¿Es clave la presentación del 7-S en Buenos Aires?

En este caso, sí. Nos han dicho en China que va a influir mucho por varias circunstancias. Muchos miembros van a tomar la decisión después de la presentación. La atención ha estado más en el proceso de la elección del nuevo presidente que en las candidaturas.

¿Cuál será su papel allí?

Seguir transmitiendo ilusión. Me sentaré en la mesa de presentación porque tengo una intervención. La más importante de las de los miembros COI será la de Samaranch.   

¿Qué no le gusta escuchar  a un miembro del COI?

A mí no me gusta cuando detecto que alguien con quien hablo no conocen el asunto que se trata ni cómo funciona una Federación. Y me gusta que la gente cumpla sus principios y sepa de lo que se habla. Me gusta Serguei Bubka. Aunque probablemente no saldrá como presidente del COI y no nos votará, habla en profundidad.

¿Y hay pactos?

Eso no se habla... (risas) Pero sí, claro. Pero como el voto es secreto, al final votaré a quien me dé la gana (Marisol Casado podría votar en segunda ronda si Madrid es eliminada, pero no a la primera). Es incontrolable. Llevo poco tiempo y como no soy capaz de hacer todas las lecturas ni quiero entrar en el juego, no lo sé. Pero lo lógico es que salga Madrid. Es la ciudad más divertida.

¿Se presume del deporte femenino ante el COI?

No hay que incidir demasiado ni habría que darle más importancia. Rogge ha hecho mucho por esto pero a mis colegas esto no les preocupa especialmente. Es lo que percibo cuando escucho.

¿Influirá la crisis?

Vendemos un modelo de austeridad. El movimiento olímpico no hará un gasto excesivo y eso está bien. Especialmente por Sochi, que ha gastado una barbaridad. No me sé las cifras. Paso. A mí lo que rebase un millón de euros me supera. Londres salió bien en plena crisis. Fueron austeros.

¿Se ha ganado España que haya gente que dude de la gestión que se pueda hacer con unos Juegos?

Pues supongo que sí. A la gente que se opone pues se le oye mucho. Es lógico, porque tienen un altavoz. Pero aun así creo que la gente quiere los Juegos. Y a quien está en contra le digo que habrá una inversión, que saldremos beneficiados. Por poco que fuese, se reduciría el desempleo. Y hay gente que no sabe todo lo que mueven las televisiones y la prensa. Hay que ir montando cosas cuatro años antes. De todo tipo. Eso es trabajo.

¿Le sorprende que haya un apoyo popular del 81%?

No. Se palpa. Me han sorprendido más dos cosas: ver a los políticos de distintos partidos juntos y en buena relación y ver cómo el Movimiento Olímpico moviliza y pone al mismo nivel a Jefes de Estado y Príncipes. Pensar que voy a vestir igual que Letizia en Buenos Aires me ilusiona (risas).

Todos coinciden en que el papel del Príncipe ha sido clave. ¿Por qué?

Se me cayeron los lagrimones en Lausana. Lo más interesante es cómo lo hizo. "¿Saben ustedes por qué. Yo también he sido olímpico". No sé si el texto era suyo o se lo habían hecho. Da igual. Fue impresionante. Además el Príncipe, como digo yo, es el más alto de los españoles y destaca siempre. Y aparte de la presentación estuvo recibiendo a la gente. Fue el primero que llegó y al último que se fue. Fue a currar, no a figurar. Y una anécdota.

Cuente.

Era una de nuestras primeras reuniones y el Príncipe dijo que venía a las cinco. Todos hicimos planes para las cinco y media o seis. Pensamos que vendría de compromiso y se iría pronto. Estuvo dos horas y media preguntando, conociendo a fondo la candidatura. He contado esa anécdota en el COI y eso se valora.

¿Qué queda por decir en la 'final' de Buenos Aires?

Está casi todo dicho. Quizás que somos flexibles, que afrontamos cualquier problema que se nos ponga por delante, que somos una ciudad heterogénea. Uno de nuestros grandes valores es la tolerancia, la flexibilidad y la capacidad de hacer que la gente no tenga problemas aquí y lo pase bien. Creo que eso debería pesar mucho.

¿Insiste en su pálpito: ganaremos a la primera?

Soy incapaz de asegurar eso. Eso sí, es un feeling, un pálpito que tengo y no escondo. Es importante mantener la ilusión de que ganaremos. Es positivo, especialmente para todas las personas ajenas al deporte y a la candidatura.