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5 jugadores clave a seguir en la NL Oeste de la MLB para 2017

GRANDES LIGAS

5 jugadores clave a seguir en la NL Oeste de la MLB para 2017

Mark Melancon no ha tenido el inicio ideal con los San Francisco Giants, pero su trayectoria como closer es incuestionable en las Grandes Ligas.

Mark J. Rebilas

USA Today Sports

Con la temporada ya empezada, terminamos con el repaso de aquellos que pueden marcar diferencias en la División Oeste de la Nacional.

Con la competición ya iniciada, echamos un ojo a aquellos jugadores que pueden marcar diferencias en la División Oeste de la Liga Nacional.

1. Mark Melancon (San Francisco Giants)

El 2016 de los Giants estuvo marcado por las broncas entre Bruce Bochy y su cuerpo de relevistas, especialmente con el closer Santiago Casilla. Fueron broncas de las buenas. De las de hablar poco, lanzar miradas que matan y luego, en la rueda de prensa, decir que no pasa nada.

El mosqueo de Bochy, aunque poco recomendable en las formas, era entendible. Los relevistas de los Giants fueron un desastre y parte importante del bajón del equipo en la segunda mitad de la temporada. Así que en los despachos lo tenían claro: el objetivo de la temporada muerta iba a ser renovar el bullpen. Se dijo adiós a Casilla, Javi López y Sergio Romo y se puso toda la carne en el asador para hacerse con uno de los tres grandes closers que salían a la agencia libre.

Melancon fue el elegido. El ex cerrador de Pirates y Nationals no es tan espectacular como otros relevistas. No tienen la velocidad de Chapman, ni la facilidad de Miller o Jansen para lanzar strikeouts, pero sí otras virtudes. Es una máquina de sacar groundballs y consigue contactos muy débiles de los bateadores, algo a tener muy en cuenta cuando se tiene una defensa élite como la de San Francisco detrás. Además da muy pocos boletos y apenas concede home runs, algo en lo que el estadio de los Giants le debería ayudar aún más. Melancon ya lleva cuatro muy buenas temporadas a sus espaldas, pero ojo a los números que puede tener este año.

2. Taijuan Walker (Arizona Diamondbacks)

Walker lo tiene todo para triunfar. Sin embargo, sus dos temporadas con los Mariners han sido decepcionantes. Tanto que al final ha salido de Seattle en uno de los traspasos importantes del invierno. Poco ha importado que hace un tiempo fuera uno de los novatos más importantes de la organización. Dipoto lo ha mandado a Arizona ha cambio de Jean Segura.

Su presencia en la lomita es verdaderamente intimidante. No sólo por su más de metro noventa y cinco y su recta de 95 millas, sino también por la facilidad con la que ésta golpea los cuerpos de los bateadores. Esa fastball es su virtud y su condena. Es un lanzamiento que ha demostrado ser muy efectivo y esta entre los que más swings hace fallar a los bateadores. El problema de Walker es que su repertorio se limita a ese solo lanzamiento. El resto de sus pitches no son efectivos y muestran problemas claros de localización.

La mejor noticia es que solo tiene 24 años y ha demostrado ser capaz de completar buenas rachas. Como sus últimas cinco aperturas del 2016, en las que acumuló 30 entradas y un tercio con un ERA de 2.96. En Arizona esperan que esos destellos de calidad que ha dejado con cuentagotas a lo largo de las últimas dos campañas encuentren regularidad. Parece un traspaso que beneficiará a todos.

3. Jon Gray (Colorado Rockies)

Para entender lo bueno que es Jon Gray nos toca adentrarnos en el mundo de la estadística avanzada. Si solo nos fijáramos en su horroroso 4.60 de ERA deduciríamos que su año ha sido malo. Pero ya sabemos lo que pasa en Colorado. Jugar a más de una milla de altura hunde las estadísticas de los pitchers e infla las de los bateadores. Dichosa gravedad y dichoso Newton.

A medida que las fórmulas sabermétricas se hacen más complicadas, mejor clasificado aparece Jon Gray. Hasta que llegamos al SIERA, la joya de la corona a la hora de evaluar a un pitcher desde el punto de vista avanzado. Es una estadística cuya fórmula da mareos y que básicamente (y resumiendo muchísimo) indica el ERA ideal de un lanzador. Supone que todos los pitchers lanzan en un mismo parque e intenta eliminar la suerte y la aleatoriedad.

Pues bien, el SIERA de Gray en 2016 fue de 3.72. Esto lo coloca en la décimo octava posición de una lista que lidera el difunto José Fernández con un 2.81. Pitchers como Jake Arrieta, Rick Porcello, Carlos Martínez o Aaron Sánchez tuvieron puntuaciones peores que las de Gray.

La clave del abridor de los Rockies fue su tremenda facilidad para sacar strikeouts. Ponchó al 26% de los bates que enfrentó. Por otro lado, su gran problema fue un bajón considerable de rendimiento cada vez que había hombres en bases. Podemos achacar esto a la edad y a su condición de debutante. Si los Rockies consiguen un pitcheo estable, y en esto Gray es clave, pueden ser un equipo peligrosísimo.

4. Yasiel Puig (Los Angeles Dodgers)

Lo mejor de Puig es que después de dos años haciendo entre poco y nada en el campo seguimos hablando de él. Lo cierto es que ya no es noticia por lo que hace dentro, sino por sus “cosas” fuera de los estadios. Las “cosas de Puig” van desde hacerle algo más que cosquillas a la hija de un entrenador de las Menores hasta comprar un helicóptero para ir al Dodger Stadium. Todo a lo grande.

Sus cuatro años en la MLB se dividen en dos etapas: una en la que vivimos el ascenso meteórico de un joven talento cubano llamado Yasiel Puig y otra en la que hemos visto como el jugador anteriormente conocido como Yasiel Puig se paseaba por los campos de la MLB.

En 2013 y 2014 parecía que iba a comerse el mundo. Se convirtió en una estrella absoluta de la liga y su juventud y margen de mejora sugerían que quizás pudiera disputarle el trono de mejor jugador del mundo a un joven llamado Mike Trout que también empezaba a despuntar. En 2015 y 2016 ha sido uno más. Un pelotero average con tendencia a las lesiones y una disciplina inexistente en el cajón.

Pero llega un nuevo año y todos volvemos a estar pendientes de él. Y seguramente lo tendrás en tu equipo de Fantasy aferrándote a la línea de bateo que tuvo el septiembre pasado, justo después de volver de las Menores: .281/.388/.561. El béisbol necesita a Puig.

5. Manuel Margot (San Diego Padres)

Son malos tiempos para la lírica en San Diego. La franquicia de la NFL se ha ido a Los Angeles y la de béisbol tiene unas cuantas temporadas con récords negativos en el horizonte. No sé quién es el culpable de lo primero. El de lo segundo es A. J. Preller, general manager de los Padres.

Hay veces que te equivocas al tomar una decisión. Es comprensible. El problema es que Preller las ha tomado todas malas. O casi todas. Su único acierto es que en el último año ha conseguido hacerse un pequeño lavado de cara. Después de llenar el equipo de estrellas y fracasar de forma estrepitosa ha realizado algún trade que ha repoblado el sistema de granjas de los Padres.

El jardinero dominicano Manuel Margot es una de las piezas más ilusionantes y uno de los pocos alicientes para prestar atención a un equipo que puede llegar a las 100 derrotas en 2017. A pesar de su juventud, 22 años, se perfila como uno de los habituales en el roster de los Padres. Es un chico que destaca por su buena defensa y sus buenas piernas. También ha demostrado ser un buen bateador de contacto, pero sus visitas al cajón aún deben mejorar mucho.

La poca presión que tendrán los Padres en esta campaña permitirán a Margot acumular at-bats y pulir algunos de sus defectos sin ningún tipo de urgencia. Debe mostrarse más disciplinado y al mismo tiempo tiene que ganar algo de poder. Esta tarea no es sencilla, pero en lograrlo está la frontera entre ser un buen jugador o una estrella.

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