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Marihuana y Draft NFL: un regalo para algunos equipos

NFL Draft 2017

Marihuana y Draft NFL: un regalo para algunos equipos

Marihuana y Draft NFL: un regalo para algunos equipos

La historia del proceso de selección de rookies en el fútbol americano está plagada de jugadores chollo que cayeron por su uso de esta droga.

La marihuana. He ahí una de las mayores hipocresías de la actual sociedad norteamericana. Nada más lejos de mi intención que el filosofar al respecto, o mostraros mi opinión sobre el mismo, que estoy seguro que no os importa un comino, como debe ser. Lo que digo es que esta droga es de consumo masivo en ese país, y en casi todo el mundo, y se mantiene ilegal en la mayoría de los estados. Hay una muy evidente disparidad entre la legislación y como la ve la mayoría de la población que, encima, la consume.

Hablo en general. Si nos centramos en lo que nos atañe en este artículo, esto es, la población universitaria y mayoritariamente afro-americana, la citada disparidad se eleva a cerca del infinito. Eso ha llevado a que, en no pocas ocasiones, la palabra marihuana haya aparecido para marcar la carrera de futuros atletas, promesas de esto del fútbol americano, que se ven con una señal roja luminosa encima de la cabeza que alerta de que son unos fumetas, unos golfos y gente de mal vivir que no va a rendir en una liga profesional.

Ja.

Cuando el consumo de una droga está tan extendido, tratar de pararlo de forma legal resulta cómico. Pero, de igual manera, tratar de extraer del mero hecho de ser parte de la misma sociedad que fuma marihuana con fines recreativos cada fin de semana la capacidad, o no, de ser buen profesional se convierte en un tiro al aire. En unos casos sí, en otros no. O lo que es lo mismo: no es un factor relevante.

Lo que sí ha servido es para que algunos equipos pillaran a los chollos de su vida en el Draft de la NFL. Con el cuento de que a tal o cual chaval le habían pillado fumando, su stock comenzó a caer y las franquicias a dejarlo pasar por miedo a que no rindiese. Entonces aparecía un valiente que no tenía miedo de la apuesta, y se encontraba un talento top en una posición en la que no debía estar.

Es probable que el ejemplo más perfecto sea el de Randy Moss. El receptor está considerado uno de los mejores de la historia. Es probable que, por talento puro, sea el mejor, aunque sus números no le ponen en ese estatus (tampoco muy lejos). Moss ya falló en controles antidopaje, con positivos por marihuana, en la universidad, por lo que tuvo que jugar en segunda división. Luego, en la NFL, cayó hasta el puesto número 20, siendo elegido por unos Minnesota Vikings que jamás se arrepintieron de haberlo hecho. Todo lo contrario.

Dan Marino cayó al puesto #27 en el Draft de 1983 a pesar de ser considerado un talento excepcional. El problema es que en la universidad de Pittsburgh gustaban de tener fiestas los fines de semana y los porros rulaban con alegría. A los Miami Dolphins no les importó, en casi 20 años de felicidad absoluta con Marino a los mandos, nada de todo aquello.

Warren Sapp, otro de los más grandes de la historia, en este caso jugando de defensive tackle, dio positivo por marihuana en la Combine de 1995. Los resultados se filtraron la noche antes del Draft y cayó hasta el #12 cuando era uno de las mejores, sino la mejor, de las promesas de la promoción. Los Tampa Bay Buccaneers ganaron un anillo en el que Sapp fue una de las grandes razones para ello.

No son leyendas, por supuesto, pero en la actual NFL tenemos ejemplos de muy buenos jugadores que cayeron una enormidad en el Draft por sus problemas con la hierba y que están dando alegrías sin parar a sus aficionados. Laremy Tunsil, que pasó de ser candidato al #1 del Draft a caer más allá de los diez primeros tras filtrarse un vídeo en el que se veía fumando (los Miami Dolphins agradecen enfáticamente al filtrador su acción), Tyrann Mathieu que fue tercera ronda, Justin Houston que lleva cuatro Pro Bowls en los Chiefs, Janoris Jenkins que salió elegido en el puesto #39...

¿Significa esto que hay que elegir a chicos que fumen maría porque son los que mejor rinden? ... ¿No habréis entendido eso, verdad? No, en absoluto. Por supuesto que hay otros tantos, o más, que tuvieron problemas con las drogas y que tiraron su talento por la borda.

Lo único que expresa esa lista es que no todos los factores que se analizan para prever el futuro y potencial rendimiento de un jugador tienen el mismo peso, y que beber alcohol o consumir marihuana de manera puntual en los Estados Unidos del siglo XXI, en el ambiente universitario, no debería tener excesivo peso, porque es algo de lo más común y no indica gran cosa sobre qué clase de profesional va a ser esa persona en, pongamos, un lustro.

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